Saltear al contenido principal
Canker Una Complicada Patología

Canker una complicada patología

Esta vez, presento un caso que estoy tratando y de paso ilustramos un poco esta “rara” afectación de la ranilla. Se trata un caballo trotón llamado Sungith. A esta patología se la denomina Cánker (cáncer de ranilla o higo) y aunque es una lesión proliferativa, no es como tal un cáncer de ranilla, como a menudo se le conoce, tampoco tiene naturaleza metastásica. Se describe como un proceso infeccioso, que se traduce en el desarrollo de una hipertrofia crónica del tejido queratinico, esta puede permanecer focalizada, pero también tiene la capacidad de convertirse en difusa, afectando buena parte de los tejidos dérmicos.

En el tiempo que llevo con mi profesión he tratado este problema desde diferentes ángulos, o conjugando algunos de ellos, todas con la colaboración indispensable del propietario y veterinario en algunas ocasiones, se abordan tratamientos con antifúngicos potentes, antibacterianos y antivíricos severos o quirúrgicamente. Por ser una afectación rara, he tratado solo algunos casos que por alguna rara coincidencia, ya van siendo demasiados últimamente. Estos han tenido siempre un denominador común, la insalubridad de las instalaciones, la infección profunda, dejadez por parte de propietarios o desconocimiento por parte de profesionales ayudando con malos consejos como es el caso que me ocupa…

Como comentado, el cánker también es conocido como Higo, y técnicamente descrito como pododermatitis crónica verrucosa o dermatitis crónica proliferativa, hiperplasia papilar proliferativa de la epidermis, etc. Esta empieza  en la parte caudal del  surco medial de la ranilla, o en las lagunas laterales como una infección, resultando en una producción de queratina anormal o disqueratosis, que puede  expandirse  gradualmente a la suela y la pared del casco, pudiendo afectar la total integridad del mismo.

Casi siempre se acompaña por un mal olor (fétido) y está cubierta con un exudado caseoso blanco que se asemeja al requesón, el tejido afectado en forma típica de coliflor puede sangrar fácilmente y puede ser extremadamente doloroso al tacto. El cánker  equino no es letal en sí mismo, aunque puede tener si no se trata, consecuencias desastrosas para el pie y el caballo, es una lesión crónica y difícil de tratar sin conocimiento. La enfermedad a menudo acorta la vida de los animales afectados, ya que la terapia es a menudo insuficiente (Wilson y otros 1989, Stashak 2002, Dietz 2006, Knottenbelt 2009)

Además, suele ser un procedimiento largo y costoso para el propietario, ya que es indispensable un  tratamiento casi diario y  por tanto la colaboración del mismo es esencial. La etiología del Cánker equino ha sido un tema de debate desde hace más de 50 años, pero hasta ahora no hay una causa específica para esta enfermedad que también puede aparecer de forma espontánea en caballos que están aparentemente en buenas condiciones. No obstante la prevención es la base de cualquier afectación en los pies del caballo.

 

La naturaleza proliferativa del cánker, es similar a la del sarcoide, este  también tiende a ser difícil de tratar y suele o tiende a  reaparecer. La sarcoidosis equina, se trata de  un tumor local agresivo de los fibroblastos de la piel, es el tumor dermatológico más frecuente en los caballos. Tanto uno como otro,  incluyen a menudo una mezcla de cambios proliferativos, además de una degradación en la piel secundaria (en el caso que nos ocupa, el casco y tejidos blandos), al crecimiento excesivo y engrosamiento de los tejidos. Después de numerosos estudios, actualmente se acepta, casi generalmente que el Virus del Papiloma Bovino (BPV) es de hecho el agente etiológico de la sarcoidosis equina.

Debido a las similitudes entre uno y otro, se empezó a especular que el virus del papiloma bovino podría estar implicado en la Pododermatitis (cánker) , así  en 2010 los doctores Brandt

y colaboradores, concluyeron un estudio donde encontraron evidencias que una variante BPV-1 Virus del papiloma bovino,  jugaba un papel importante en el desarrollo o la cronificación de la lesión descrita. La importancia del estudio radica, en que describe un patógeno responsable en el desarrollo y mantenimiento de esta enfermedad,  un agente infeccioso, hecho que se desconocía hasta hoy. Asimismo ofrece nuevas pautas terapéuticas posibles en el tratamiento.

Otro estudio del mismo autor (Sykora y Brandt 2015). concluye: Hallazgos recientes reportados para 3 individuos portadores de cáncer son sugerentes para Treponema spp. Teniendo un papel en la patogénesis de la enfermedad. Los tréponemas que son muy similares a los tréponemas de la dermatitis digital bovina están presentes en las lesiones cancerosas. Sin embargo, es necesario seguir trabajando para aclarar la contribución específica de los filotipos Treponema identificados a la patogénesis de la enfermedad.

Es probable que la infección y un defecto subyacente en la producción de queratina estén involucrados (Knottenbelt 2009), pero varios intentos de identificar agentes causales han sido infructuosos (Turner 1989, Lacerda Neto y otros 2001, Jongbloets y otros 2005, Brandt y otros 2010). El desbridamiento quirúrgico de lesiones cancerosas en combinación con una variedad de formulaciones tópicas son protocolos de tratamiento comunes (Wilson 1994, Stashak 2002, O’Grady y Madison 2004, Dietz 2006, Fürst y Lischer 2006), también combinado con prednisolona (Oosterlinck y otros 2011). Aunque en todo éxito, los caballos que se recuperan a menudo muestran de corto a mediano plazo recurrencia del problema.

En mi experiencia con esta enfermedad, y aunque el desarrollo es siempre reservado, he podido observar mejoras y remisión, con una conjunción de compuestos. Antibioterapia (Oxitetraciclina), productos astringentes (Acido pícrico, ácido salicílico), antifúngicos (metronidazol), peróxido de benzoilo, diluido con cloroformo o acetona, baños con Clean Trax. A resultas de los estudios mencionados, sería interesante tal vez, una terapia con antivirales tipo Acliclovir, y moduladores del sistema inmunológico. Aunque resultaría caro, a un tratamiento ya de por si nada económico.

En el caso presentado, al tener afectados los cuatro miembros, me inclino a pensar que tiene factores sistémicos coadyuvantes, que con la ayuda de las condiciones poco saludables en las que se encontraba el animal, influyeron a la proliferación de la enfermedad, lo que a día de hoy complica y enlentece el tratamiento tópico, las condiciones nutricionales eran en su caso poco favorables.

Factores externos que pueden ayudar a la generación de Cánker

  • Infección profunda de la ranilla y su surco medial
  • Alimentación no balanceada
  • Insalubridad de las instalaciones, contacto permanente con el amoniaco del orín
  • Diagnóstico tardío de la enfermedad y desconocimiento

Un diagnóstico erróneo  y el  desconocimiento, son  las causas por las cuales he tratado más casos. La confusión más usual es justamente la infección profunda de ranilla. Hay ocasiones en las que el Canker, está por debajo de lo que aparenta ser una ranilla infectada, también es posible que hasta parezca una ranilla normal, pero dolorosa. Al efectuar presión, esta tiene una consistencia, no acorde con una ranilla sana, al hacer un pequeño legrado sangra con facilidad. Aún me sorprende ver ranillas tan podridas o infectadas en mi trabajo diario, si los propietarios fuesen conscientes del dolor que produce al caballo una ranilla profundamente infectada, no se subirían a lomos de su animal. Una vez más la prevención es el mejor tratamiento.

Igualmente, una infección es una invasión por hongos, bacterias anaerobias etc. y estas se comen literalmente el tejido. El Cánker es una proliferación de tejido así que aquí tenemos la gran diferencia visual.

  • Infección de ranilla = Menos tejido
  • Cánker = Proliferación de tejido
  • La infección se limita a los surcos laterales y medial, surco central o base de la ranilla
  • Cánker invade la queratina  de la ranilla en cualquier lugar.

Volviendo a Northon mi amigo troton, seguimos los consejos del veterinario Stephen E. O’Grady

  1. Reconocimiento temprano de la enfermedad ( no fue posible)
  2. Desbridamiento
  3. Tratamiento tópico diario
  4. Máxima limpieza y seco

En el caso de Northon, vario el tratamiento tópico con un recorte adecuado a la lesión y el correcto equilibrado de cascos. Lo diferente de este caso, (recordar que el pronóstico es reservado en cada caso) es que con los ácidos (astringentes, pícrico y salicílico) la respuesta esperada, no ha sido del todo satisfactoria, y no sé bien porque… En cambio reacciona bastante bien al peróxido de benzoilo diluido en formol, combinado con metronidazol. Desde hace unos días, alterno el tratamiento oclusivo con dejar al caballo descalzo, en el campo seco ( el movimiento ayuda a la creación de tejido sano). Cuando se reduce la lesión vuelvo a desbridar, tratar tópicamente tapo y vuelta a empezar. Variare este tratamiento, dependiendo de la evolución de la lesión.

 

Lo cierto es que desde hace un mes que empezó el tratamiento, ha remitido bastante y la comodidad es mucho mayor en el caballo, pero hay que esperar y ver como evoluciona. De no evolucionar positivamente se optara por la cirugía ambulatoria con reducción drástica de las lesiones, obviamente con la ayuda de un veterinario, recalcar que este tipo de tratamientos los contrasto con veterinarios que me ayudan a seguir las pautas discutidas.

En el caso probable de cirugía se siguen asimismo unas pautas generales.

Torniquete (vendas de smarch), para minimizar el sangrado y la perfusión intra-capsular , estas vendas se deben poner correctamente y el tiempo de operación tiene que ser reducido, máximo 20 minutos , para evitar la necrosis de los tejidos por falta de riego sanguíneo. Se optara por sedación o anestesia general, es evidente que dependiendo de la o las lesiones. La localización y delimitación de los tejidos afectados es necesaria para procurar extraer todo tejido afectado, tanto a nivel de recorte de paredes o talones etc.

Se efectúa la eliminación de tejido anormal hasta el corion (dermis que produce casco), intentando no llevarse demasiada dermis, la recuperación en caso contrario es más dificultosa y larga retrasando la cornificación. Es  por lo tanto indispensable un buen conocimiento de la anatomía interna del pie. En algunos casos se ha utilizado y descrito tratamientos con Nitrógeno líquido y Láser de CO2

Posteriormente una antibioterapia será necesaria, correctos vendajes de los miembros etc. Dependiendo de si la lesión no es demasiado profunda se empezara a ejercitar muy suavemente al caballo o dejar posibilidad de desplazarse, siempre en terreno seco y limpio, el movimiento estimula el crecimiento de tejido sano.

Algo de bibliografía

Estudio de O’Grady: 56 casos

  • 21 – Una  sola extremidad anterior afectada
  • 29 – Una sola extremidad posterior afectados
  • 1 – una extremidad delantera y una extremidad posterior afectada
  • 5 – extremidades anteriores bilaterales afectadas
  • Todos los casos tratados protocolo de tratamiento similar:
  • 10% De peróxido de benzoilo en acetona + metronidazol en polvo
  • 55 casos resueltos con éxito
  • 1 caso recurrente

En general como hemos visto el pronóstico es bueno si el diagnóstico es temprano, este empieza a ser más complicado cuando afecta a paredes del casco, barras, suela. Cuando afecta a un miembro o dos y según lo comentado, es más favorable o menos, a más miembros afectados más complicados se vuelve. No obstante en el caso que me ocupa tengo la esperanza que de hacer cirugía, los tratamientos que le estoy procurando reduzcan el acto a niveles mínimos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba